El complicado mundo de pasear el perro

lunes, 5 de noviembre de 2012

Como ya comenté en entradas anteriores, tenemos que tener mucho cuidado al pasear la perra por ser fóbica. Hay que evitar el contacto con otros perros porque la mayoría de veces no le gustan y reacciona. 
En las fotos la veis suelta porque estábamos en el segundo pueblo y allí no hay nadie literalmente paseando por esos caminos. Pero aquí, es imposible llegar a soltarla, hay demasiados estímulos en su contra. 

Da igual que lleves a tu perro atado con la correa a tu lado y que estés lejos de otros dueños con perros. SIEMPRE va a acabar viniendo alguno aunque tu ni lo hayas visto. Acostumbro a estar en alerta permanente ya que hay perros silenciosos y rápidos, pero hay ocasiones que te pillan de improvisto.

Eso mismo nos pasó ayer por la noche: sentados en un banco hablando, en la zona del parque donde hay más columpios para los niños y más alejada de lo que es la zona salvaje, por así decirlo. De repente nos aparece un perro a nuestra izquierda que vino corriendo a toda prisa. Mi táctica es ponerme la perra entre las piernas y así la controlo mejor, tanto de su movimiento como el del otro perro y además puedo protegerla de forma más fácil/eficaz. 

Como vino tan lanzado, no nos dio tiempo a reaccionar de esa forma. Así que lo único que hicimos fue agarrarla como pudimos con la correa primero, haciendo que esquivara al perro y poco a poco controlarla de esa forma. Ese perro, tenía la pinta de ser cachorro adolescente y eso se traduce en mucha energía. Como la perra le ladraba, él se defendía ladrando también y en actitud agresiva.

Hubo un momento que vi peligrar mi brazo, al intentar taparle la visión a la perra cogiéndole  la cabeza y luego me di cuenta que el otro perro justo había estado ahí mismo. Vamos que ese quizás no, pero igual otro me hubiera podido tranquilamente pegar un mordisco. O ese o mi propia perra pensando que era el otro perro, vete a saber.

Estuvimos ahí "peleando" quizás un minuto entero, pero que a mi me pareció una eternidad. Lo mejor de todo: el perro al final acudió a la dueña, no sé ni como porque yo estaba concentrada en que no pasara nada y esta lo ató. Aún me sorprendió, porque todas las veces que me ha pasado lo mismo o parecido el dueño ni siquiera ataba al perro. 

Seguimos sentados en el banco y la mujer pasó con su perro detrás del banco, toda feliz como si no hubiera pasado nada. Yo me quedé con cara de alucine, ya que lo mínimo hubiera sido un lo siento. Pero ni mu, pasó como si ni estuviéramos ahí sentados. Para que os hagáis una idea, el perro era un labrador y por cierto muy mal enseñado porque posteriormente se encontró con otro perro y por poco la tira al suelo para llegar hasta él. 

Cuando "aprendí" la técnica de poner la perra entre las piernas, fue el otro día cuando se me acercó una perra tamaño mediano hasta mí. Esa perra era muy pancha y realmente lo único que vino a hacer fue a oler y ya, ni le ladró ni nada. La dueña me pidió perdón y yo: tranquila, no pasa nada :) No la ató ni nada y poco más adelante escuché ladrar a otro perro y yo ya está liándola jiji Dentro del "problema", almenos esa perra era muy tranquila y buena. Agarro a la mía y espero a que se vaya o la recoja la dueña. 

Pero en el caso del anterior perro, pues no me hace nada de gracia. Algún día va a acabar mal la cosa, ya sea porque se muerdan los perros entre si o porque me muerdan a mí. A mi me afectaría las dos cosas por igual, pero a efectos legales es peor lo segundo. Si llegase a pasar, a esa persona se le cae un buen puro. 

Antes de que lo diga alguien, podría ponerle un bozal a mi perra para evitarme problemas legales en ese aspecto por mi parte. Pero me parece horrible tener que ponerle un bozal solo porque otros dueños no cumplen su parte de respeto hacia los demás. Ella nunca mordió a nadie, en cambio a ella si la han mordido.

Los paseos que no me encuentro a ningún perro suelto o si que los hay, pero son de los que van cerca del dueño y/o hacen caso no tengo ningún problema. Incluso si se me acerca algún perro pero puedo sortearlos de alguna forma o termina rápido el "proceso", no me importa ya que ya me acostumbré. 

Pero como hay gente que parece que se crea que el parque es suyo, que no piense en que no todos los perros/dueños son iguales y ya como colofón muchos incluso me dan la sensación que el perro les importa un pimiento...pues así no se puede. Está claro que sino hay respeto entre los propios humanos, no lo va a haber de esta forma tampoco. 

Solo me toca resignarme y aguantar el chasco de la mejor forma posible. Porque aunque mi perra el día que reciba adiestramiento y correción de conducta mejore, si me encuentro otra vez con un perro fóbico o mal adiestrado estamos en las mismas. 

P.D: Cuando veo a grupos de gente paseando el perro con la correa todos felices, me entra una envidia tremenda, pero sé que algún día iremos así ♥

2 comentarios :

  1. :( Es un poco pena que los perros tengan que ir atados, pero tiene que ser así para que todo el mundo pueda convivir en paz y no surjan problemas del tipo del que cuentas... Es increíble que mucha gente no sea consciente de que los animales reaccionan irracionalmente y no se pueden controlar tan fácilmente en ciertas situaciones.
    Bueno, seguramente disfrutes mucho también paseándola!
    Por cierto, nos acabamos de unir a tu blog como seguidoras!! No sabíamos que no nos habíamos hecho aún.
    ♥nailistas

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    Respuestas
    1. Si a mi en verdad no me importa que vayan sueltos si puedo sortearlos bien vamos xD o si luego el dueño enseguida que ve que mi perra es problemática coge/llama al suyo y ya está. El problema viene cuando tanto dueño como perro hacen lo que les da la gana xDDD
      Está claro que disfrutaba más paseándola por el pueblo, que allí en el río podía soltarla más tranquilamente que a ciertas horas no pasaba nadie. Pero bueno, hay paseos que aquí voy bien ^^ es divertido también ir en modo ninja jajajajaja

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Muchas gracias por pasarte a leer y comentar ^.^

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