Di no a las relaciones forzosas

miércoles, 4 de febrero de 2015

Esto es algo que lleva rondando mucho tiempo en mi cabeza pero hasta ahora no le había puesto nombre. A raíz de hablar del tema me han surgido diversos razonamientos sobre algunas relaciones personales que he tenido y/o sigo teniendo. 

Aún soy joven y tampoco es que me haya relacionado con muchas personas pero he aprendido ciertas cosas de cada una de ellas. 

Para empezar, nosotros mismos no somos perfectos y tenemos defectos. Esto parece algo lógico pero a veces no caemos en la cuenta de ello cuando una relación no funciona. La mayoría de las veces se suele echar la culpa al otro. 

Sí, soy humana y tengo ese defecto. Suelo despotricar de las relaciones fallidas haciendo referencia a la otra parte, pero parte de culpa también tengo yo, ya sea por una cosa o por otra. 

Soy bastante radical en ocasiones, aunque a veces lo merezca la situación, pero estoy segura de que si me hubiera planteado el camino de la comunicación en algunas de ellas hubiera conseguido que las cosas no se fueran a la mierda tan rápidamente.

Será que en mi familia lo de hablar las cosas no se estilaba mucho y cogí la costumbre. Tampoco ayuda que me cuesta mucho expresar mis sentimientos. Tengo la idea abstracta en la cabeza pero no sé cómo transmitirla.

Esto poco a poco lo voy mejorando pero aún me cuesta. Sí, aunque parezca una tontería el hecho de tener un diario (ya sea en formato papel o mismamente un blog) y escribir una serie de cosas espontáneamente ayuda mucho.

Justamente el blog me sirvió de punto de arranque cuando mi yo interior estaba destrozado. De eso hará 3 años la semana que viene. Parece mentira lo que ha cambiado mi perspectiva desde entonces. Veo las cosas con un aire nuevo y eso se ha notado en las relaciones personales.

Todo empezó hará casi 5 años y desde entonces que no he parado de reencontrarme conmigo misma. Gracias a ver que todo ayuda y enseña, tanto lo bueno como lo malo. No hay que quedarse atascado en el mismo punto sino buscar la manera de avanzar.

Si algo no funciona hay que cambiarlo. No puedes quedarte siempre con lo mismo si no te aporta nada bueno por mucho que te impongan desde fuera, por la razón que sea.

A veces sin pretenderlo las relaciones mejoran. Esas que creías que iban a ser siempre igual, resulta que de repente no tienen nada que ver. Los requisitos ya no son los mismos, no hay cadenas y las cosas surgen con más naturalidad.

Ya se sabe que cuanto más te imponen hacer algo menos ganas vas a tener de hacerlo. Las formas tampoco ayudan cuando no hay empatía hacia la otra parte. También hay que saber cuando retirarse del partido.

Hasta la persona menos sociable requiere de vez en cuando contacto humano. Somos sociales por naturaleza pero no todos en la misma medida. 

Cuando actuamos por instinto, ese don natural que tenemos, es porque de verdad lo sentimos y queremos. Que nadie nos obligue a ninguna relación forzosa.

Ahora al volver a leer lo que acabo de escribir me doy cuenta de que realmente sí que he hablado de estas cosas ya en el blog, pero dichas de otra manera.

La reflexión de hoy es que a veces queremos imponer a la otra parte ciertos requisitos que esa persona no es capaz de soportar. No llega al punto de que se quiera cortar la relación pero que las cosas como están no son nada favorables.

Ahí es cuando hay que plantearse qué está pasando. Quizás por no herir no se dice lo que realmente se piensa y se va dejando pasar, crees que ya se arreglará solo.

La distancia tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Es posible que se olvide una relación por la falta de contacto. Puede que sea porque no quieres que continúe o porque te da miedo y no sabes cómo afrontarlo.

Por ejemplo, en mi caso, no me gusta nada hablar por teléfono. Me gusta hablar con alguien cara a cara y así fijarte en el lenguaje corporal de la otra persona. Para mí eso es una de las mejores cosas que existen.

Tengo amigos a los que todavía no he visto en persona y me jode. Es como que siento que no los conozco del todo, aún igual conociendo más cosas escritas que de alguien que conozco en persona.

Hace mucho que pospongo viajes para ver a algunas personas y es que soy totalmente culpable. Ya dicen que si de verdad quieres hacer algo no lo dejas pasar. En mi caso me tira para atrás el miedo al rechazo.

Tiene narices que diga yo eso después de muchos atrevimientos que he cometido en mi vida, pero así es. Debo hacer lo que me apetezca en términos de relaciones sociales. Más de lo que ya hago.



10 comentarios :

  1. Como te entiendo porque yo soy igual en eso de conocer a alguien. Es como que quieres, pero al mismo tiempo te da miedo. En muchas cosillas me he sentido bastante reflejada... también en el punto de que hasta que no conoces a alguien físicamente no lo llegas a conocer o no llegas a saber que es lo que sientes realmente por esa persona (da igual que sea amor, amistad, etc)

    P.D. Tenemos que dejar de aplazar lo de quedar ò.o xD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya hablamos luego de esto más a fondo, así que te voy a decir que no sepas xDD

      Y sí, no puede ser esto ya T___T soy lo peor xDD

      Eliminar
  2. Lo de exigir cosas a veces puede ser sin darse cuenta, otras personas lo hacen con premeditación (vaya palabrita), lo mejor es siempre ponerse en la piel del otro, pensar cómo te sentirias tú, suele funcionar y ayuda bastante.
    Lo del teléfono a mi me pasa que no me gusta nada, es más mucha veces ni cojo el teléfono porque no le hago nada de caso, para eso soy muy despistada nunca ando pendiente, y todos me dicen que nunca me entero de las llamadas :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, hay muchos casos distintos.
      A mí como no me llama mucha gente jaja pero sí, cuando suena el teléfono es un UFFFF no puedo xDDD

      Eliminar
  3. Este post me suena a "necesitabadecirloperoyá". Pues bien hecho.

    En cualquier caso, creo que el quid de la cuestión está en la comunicación. En sentirse libre y capaz de decir lo que se siente. Y aún así es chungo, porque a veces no quieres herir. Pero normalmente dejar que las cosas importantes se solucionen solas no suele ser una buena idea -en mi experiencia- porque se acaban enquistando, y cuando sale es igual que reventar una espinilla enorme (Qué ascazo de metáfora, vale -.- xD)

    Besoooootes <3

    PD: yo soy FATAL manteniendo relaciones y amistades. Lo puto peor. Y tampoco voy a echarle la culpa a nadie. Es que soy muy... bichito libre. No soy de estar con los whatsapp, o las llamaditas, o los mensajitos. Y claro, la gente se casna de mí. Ea. :P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, desahogo total xDD

      Joder ya ves si es chungo. Metáfora asquerosa pero muy realista xD no se puede dejar pasar no.

      La verdad es que a mí me pasa lo mismo. Me agobia estar continuamente en contacto y luego me da pereza xD así que al final se va perdiendo la relación. Pero bueno, que vivan las cartas :D que por cierto, tengo que contestar jaja

      Eliminar
  4. Las relaciones siempre son complicadas y a veces hacemos daño a las personas que nos rodean y otras veces son ellos quienes nos hacen ese daño.
    A veces es muy complicado darse cuenta de cuando una relación es dañina, más que nada porque en ocasiones no queremos perder a esa persona, ya sea un familiar, una amistad o algo más.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es la vida, sí xDD
      Cuanta razón tienes, de verdad.

      Eliminar
  5. Yo ahora estoy en proceso de retomar contacto con una persona que en su momento me hizo mucho daño, creo que le voy a dar una oportunidad por si sirve de algo, ya veremos

    A mí tampoco me gusta hablar por teléfono

    ResponderEliminar

Muchas gracias por pasarte a leer y comentar ^.^

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...