Haciendo listas de cosas pendientes

jueves, 5 de noviembre de 2020

Soy un desastre 😅 A lo largo del día pienso en un montón de cosas, pero como es lógico con cada cosa nueva que entra a la lista, otra se desvanece. Por eso me gustan tanto las agendas, las libretas y las listas. ¿Qué pasa? Pues que a veces también se me olvida usarlas y al final un montón de ideas acaban volando cual diente de león soplado por el viento. 


Lo malo de apuntar las cosas es que no significa que se lleguen a realizar, pero al menos ya las has registrado en algún sitio. A veces solo con el hecho de anotarlas mi cerebro se aligera, es como que no pudiera soportar tanto peso. 


No sé vuestro caso, pero mi cerebro es un hervidero de ideas y es realmente agotador. A veces me emociona eso y a veces necesito desconectar para que pase el día rápido porque me abruma. Eso también es contraproducente, porque llega luego la sensación de desaprovechamiento. 


Pero por eso me gusta anotar las cosas, por eso me gusta ahora hablar tanto, por eso me enrollo, porque necesito sacar todo lo que llevo dentro. También es verdad, que cuando las cosas salen por voz, luego me cuesta ponerme a sacarlas por escrito. ¿No os pasa? Es como que la carga ya se aligeró y ya no necesitas escribir.


Estaba empezando una hoja de cosas pendientes y al anotar tres, me puse a reflexionar sobre todo esto y dije, allá que voy al blog. Y por eso estoy aquí desvariando 👻


Este año hice por primera vez un pedido a la tienda de Pedrita Parker, quería comprar unas cosas para regalarle a mi madre, y de paso aproveché y cogí algunas para mí. Sí, la señora gangas aprovechó para coger cosas en oferta, entre ellas esto (ahora no está de oferta): 


PLANIFICADOR DIARIO - TAREAS


Y bueno, pues ya que tengo esto, como que te anima más a anotar cosas en esta hoja tan maja. Aunque nada es infalible si tu vida está llena de aventuras 👀


Quizás os vais a reír de mí, pero también me anoto cosas como "hablar a Pepita". Sino me planifico los días, sino anoto las cosas y me dejo llevar, pues suele pasar que se me va la olla tanto que no hago todo lo que me gustaría.


Y no es por querer ser más productiva, sino porque sé que son buenas para mí, para mi salud mental y física. Ya sea hacer ejercicio, leer, hablar con alguien, acabar ese curso que tienes a medias, subir esas fotos tan chulas que te hiciste hace 3 meses, etc.


¿El colmo de este texto? Que a finales de 2019 me compré una agenda de las grandes para 2020 y era la de Pedrita Parker, pero la compré presencialmente en una librería. Pues el colmo es que NO LA HE ESTRENADO. Y la de 2019 era la agenda Satánica y está rellenada a la mitad. 


Diréis, pero Laura, ¿no dices que usas agendas? Sí, es que tengo dos. Una pequeñita para anotar cosas de trabajo, citas, cumpleaños, etc. y desde el año pasado me compré además una grande para ser más creativa. ¿El problema? Que esa me requiere más trabajo y querer dejarla bonita y OH MI AMIGA PERFECCIÓN aparece y lo que consigue es no usarla, como ha pasado este año 😅


Y como soy así, ya que lo digo en público, voy a coger la agenda y la voy a empezar, aunque estemos a 5 de noviembre. Total, ya está pagada 😂 Y la puedo seguir rellenando aunque estemos a 2021, ya que además no es una agenda corriente, tiene más cosillas. Tiene pegatinas super graciosas, post its, "juegos" para rellenar, etc. 


¡YA LA TENGO EN LA MESA! 



Pues nada, esto parece al final una entrada patrocinada por Pedrita Parker, os juro que ha sido una entrada super espontánea 😂 pero esto me recuerda que Miss Techin el otro día entrevistó a su creadora, Estefi Martinez, y todavía no había escuchado el audio, así que os lo dejo también mientras empiezo a darle al play:



Y ya me callo, hasta otro ratito 😎

Segundo examen de conducir :)

martes, 3 de noviembre de 2020

Lo primero, lo de volver al blog lo llevo bien 😅😂 Me diversifico demasiado, seguiremos trabajando en ello. Ahora os voy a contar cómo ha sido mi terapia durante este mes y el día del examen.


Indagamos en mis emociones y pensamientos que tenía, no solo en el proceso del examen, sino también en el tema del dibujo y el laboral. 


Es curioso como tengo miedo a fracasar, cuando llevo toda mi vida fracasando 😅 pero disfrutando y aprendiendo de ello. Lo bueno de tomar conciencia de todo, de escribirlo, de indagar más a fondo en ello, es que puedes coger toda esa bola de palabras y abrazarla. 


Ese paso es muy necesario para avanzar y no estancarse con ello. La Laura de septiembre no era la misma que la de octubre.


El lunes pasado me preguntó mi madre qué tal llevaba los nervios del examen y yo me quedé parada en plan: "ay, sí, si es esta semana" 😂


Tenía prácticas el jueves y el viernes era el examen. Cierto es que el miércoles tuve pensamientos intrusivos y de inseguridad, de qué ruta seguiría, etc. pero les di la vuelta y seguí adelante.


El jueves hice una clase práctica genial. Aparqué con más seguridad que nunca. Incluso no me preocupaba haber tenido que hacer otra maniobra para recolocar el coche. Después fallé con alguna cosa y me entró la neura un poco quedándome solo con lo que había fallado, pero supe gestionar esas emociones y ver todo lo que sí había hecho bien. 


Hicimos un recorrido difícil, pero lo hice, así que decidí que ese sería mi recorrido del examen. 


¿Me puse nerviosa el día del examen? Lógico. Ir a un sitio a una hora concreta, me pone nerviosa de base. También es normal tener nervios porque te están evaluando, pero me daba ánimos a mí misma mentalmente y funcionó, tras el trabajo realizado con la terapia, claro.


Incluso me permití el lujo de hablar con el examinador. No tomarlo como un ogro, sino como una persona más. Hice el trámite mucho más relajado y funcionó. 


Todo iba genial, con algo de nervios, pero manejando la situación muy bien. Me sentía muy segura, concentrada y fijándome bien en las cosas que hacía. Con calma, pero decidida. 


Hasta que llegó el MOMENTO. Tenía que girar a la izquierda e incorporarme a una calle de varios carriles para cada sentido, cediendo el paso. Me incorporo sin problemas y sigo adelante. Tenía que continuar recto, esa era la instrucción, y de repente veo esto:




Mi cabeza en ese momento era 💥 Me trastocó por lo que me había pasado en el otro examen, de no seguir las indicaciones del examinador. Me recordó ese "trauma" y me quedé pillada: "¿Tengo que seguir en este carril o moverme?"


En esa duda, lo lógico era que redujese velocidad. Pues no lo hice 😅 ¿y qué pasó? Pues que justo estaba pasando en ese momento por un semáforo, que se había cambiado a rojo, y con eso en la cabeza me distraje y no lo vi. Frenó la profesora, así que suspendida 👻


Lógicamente en ese momento me dio mucha rabia 👿 pero respiré hondo, me calmé y seguí conduciendo. Aunque ya estuviese suspendida, quería seguir haciéndolo bien. 


El examinador al finalizar el examen dijo que le había gustado mi fluidez, que fuera decidida, y que no dudase. La lástima que en ese punto apareciera Boira y me fastidiase el examen 😅


Salí del coche muy enérgica y eufórica. Miré al examinador y le dije gracias. No sé si me escuchó o le dio importancia, pero me salió 😊


Había dos compañeros de autoescuela esperando y les conté 😅 pero yo tenía un ánimo muy bueno, la verdad. Casi parecía que había aprobado, por lo orgullosa que me sentía por lo que había conseguido mejorar entre un examen y otro, sobre todo en tema mental, pero en conducción también. 


Hoy he mirado y he suspendido por intervención de la profesora, claro, tuvo que frenar ella porque yo no frenaba 😂 y además de eso tenía dos leves, por no poner intermitente (ni idea dónde se me olvidó, porque no suelo dejármelos) y por cambiar de marcha en una curva o cambio de dirección 👻 


Lo gracioso es que es la primera vez que me saltaba un semáforo en rojo, pero es normal por el motivo por el que fue. 


Vamos a por la tercera 💪😎